
Después de una de las olas polares más intensas del año, Santiago comenzó a dejar atrás las bajas temperaturas para dar paso a un período con condiciones mucho más templadas. Según los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y distintos modelos meteorológicos, la próxima semana estará marcada por un importante ascenso térmico que llevará las máximas hasta los 28 °C.
De esta manera, las jornadas dejarán atrás las máximas propias del invierno para ofrecer tardes cálidas y con cielo mayormente despejado.
Los especialistas explican que el fenómeno responde al ingreso de una masa de aire cálido sobre gran parte del centro y norte del país, lo que provocará registros muy superiores a los habituales para esta época del año. En el NOA, el ascenso será uno de los más notorios y permitirá vivir varios días con características casi primaverales.


