
José Peña y María Noguera ya están en Corrientes. Este martes, por primera vez desde la desaparición de su hijo Loan Peña, declararán ante el Tribunal Oral Federal (TOF) que juzga a los 17 acusados. Será uno de los momentos más sensibles del juicio: deberán reconstruir lo ocurrido el 13 de junio de 2024 frente a varios de los familiares y allegados imputados por la sustracción y el ocultamiento del niño.
Para evitar que vuelvan a atravesar una situación traumática, la fiscalía solicitó que los acusados abandonaran la sala durante sus testimonios, que las preguntas fueran formuladas por escrito y que se instalara un biombo para impedir el contacto visual. El TOF rechazó todas esas medidas. Según pudo saber Infobae, la alternativa será mucho más sencilla: que los imputados eviten mirar a los padres mientras declaran, aunque eso dependerá de la voluntad de cada uno de ellos.
"La idea es que inclinen su cabeza o la silla, sin dar la espalda al tribunal", explicaron a este medio fuentes judiciales.
A horas de que arranque la quinta audiencia, en Corrientes todo transcurre con normalidad. Por la mañana se trabaja y los niños van al colegio. A la salida, al mediodía, hablan del Mundial y compran figuritas para completar el álbum. En las plazas, amigos y parejas comparten un mate y algo para comer. Esto ocurre, precisamente, en la Plaza Libertad, a pocos metros del Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional. Allí es donde se lleva a cabo el debate oral.
Después del almuerzo, “todo se plancha”, contó a Infobae un comerciante que se encuentra a un costado del sitio que eligieron para el desarrollo del proceso. A pesar de la magnitud y relevancia del caso, la ciudad no pierde su esencia: la serenidad. “Acá está todo tranquilo, hay un buen operativo de seguridad y la gente ni se entera”, contó un kiosquero que vive de cerca el día a día de lo que sucede en el predio de Gendarmería. A las 5 de la mañana se realiza el despliegue policial en la zona y, recién cerca de las 18, comienzan a desmontar.


