
La experiencia de cuatro estudiantes del Colegio San Francisco se convirtió en una muestra concreta de uno de los objetivos que la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) busca fortalecer: acercar a los jóvenes a la investigación, despertar vocaciones científicas y generar espacios para que puedan pensar soluciones innovadoras a problemáticas de su entorno.
Justina Barraza, Agustina Gómez, Angeline Meyer y Romina Ledesma, estudiantes de quinto año A, acompañadas por la docente Fátima Villalba Varas, obtuvieron el primer premio del concurso “Ciencia Santiagueña en Nanoescala para desafíos regionales”, organizado por el Instituto de Bionanotecnología del NOA (INBIONATEC), de doble dependencia UNSE-CONICET, en el marco de sus diez años de trayectoria.
La propuesta consistió en la elaboración de un reel en el que los participantes debían identificar una problemática vinculada con el ambiente, la salud, la producción o la ciencia de los alimentos y plantear una posible solución o línea de investigación.
Las estudiantes eligieron abordar una problemática especialmente cercana a la realidad santiagueña: las altas temperaturas. Después de analizar distintas alternativas, entre ellas propuestas relacionadas con el dengue y la protección solar para trabajadores rurales, se inclinaron por una idea basada en nanotecnología.


