Santiago del Estero, Argentina | Martes 22 de Mayo del 2018
 
 

Desalojan a mas de cuarenta alumnos alcoholizados de una fiesta


Sus padres fueron al lugar para retirarlos.

 

Más de 40 alumnos de un colegio secundario ubicado en el centro de la ciudad, fueron desalojados por personal de la División Prevención y Protección contra el Alcoholismo de una fiesta clandestina que se estaba desarrollando en las inmediaciones del cementerio de la localidad de Santa María, en el departamento Capital.

Con la premisa firme de resguardar la integridad física de los jóvenes, la Jefatura de Policía se encuentra alerta ante eventuales “festejos clandestinos”, en donde se presuma pueda estar en riesgo la vida de los menores. Las políticas de prevención, se realizan constantemente a través de las diferentes reparticiones específicas para cada caso, actuando de manera profesional y bajo el marco de las normas y leyes vigentes. 

Cerca las 4 de este miércoles, los efectivos policiales fueron alertados mediante un llamado telefónico donde se denunciaba que en inmediaciones al cementerio de la Localidad de Santa María, Departamento Capital, ubicado sobre Ruta Nacional Nº 9, se estaba llevando a cabo una fiesta con numerosos menores.

Inmediatamente, los funcionarios policiales de la División Prevención y Protección Contra el Alcoholismo, se dirigieron hasta el lugar indicado, que resultó ser una casa, donde observaron la presencia de más de 40 jóvenes menores de edad. 

En consecuencia, los uniformados exigieron la presencia de los responsables del evento, identificándose dos masculinos de 42 y 50 años, progenitores de dos estudiantes presentes en el lugar, quienes no contaban con los permisos correspondientes para efectuar la fiesta.

Al ser consultados sobre el motivo de la reunión, estos expresaron que se debía a un festejo de finalización del secundario, de alumnos pertenecientes a un colegio ubicado en pleno centro capitalino, quienes tenían en su poder diversas bebidas alcohólicas. 

De los menores que participaban de la fiesta, tres de ellos eran los que estaban en situación más crítica en relación con el alcohol consumido, por lo que los efectivos policiales, pusieron en marcha el protocolo para actuar en este tipo de casos, a los fines de resguardar la integridad física de los jóvenes estudiantes que estaban en estado de ebriedad.

Al lugar fueron llamados los padres de los menores alcoholizados, quienes retiraron y trasladaron a los estudiantes a sus respectivos domicilios. Previo a ello fueron examinados por el medico de policía, quien constató el aliento etílico positivo en los tres menores, cuyas edades coincidían en 17.