A una semana de conocerse el resultado de las elecciones legislativas y luego de que el presidente Mauricio Macri presentara su plan de reformas, el mercado le dio un visto bueno a la Argentina.

Standard & Poor´s (S&P) le subió la nota a la deuda soberana del país desde "B" a "B+", según un comunicado de la calificadora de riesgo al que accedió Infobae. Los bonos argentinos reaccionaron al alza de forma inmediata a este guiño a Macri que le otorga el mercado. En adelante, los inversores estarán atentos para ver hacia dónde se mueve Moody´s. 

Es la segunda vez en el año que decide un "upgrade" para la deuda de la Argentina. La primera vez había sido en abril, cuando pasó de "B-" a "B", luego de que se confirmó la salida del default técnico. Hace seis meses, S&P aseguraba que el Gobierno había "normalizado la economía y recuperado la credibilidad y la confianza del resto del mundo".

¿Por qué la calificadora decidió subir la nota? S&P prevé que exista una "mayor previsibilidad" en las políticas económicas, con un "moderado pero estable crecimiento económico" durante los próximos tres años.

 En esta oportunidad, la suba de la calificación mantiene la perspectiva de la nota en "estable", basada ante todo en la expectativa de que "el Gobierno argentino tendrá mayor capacidad política para llevar adelante su agenda económica".
Sin embargo, la calificadora puso la lupa en una "vulnerabilidad externa" a la que está expuesto el país, y los analistas del mercado coinciden una y otra vez en que será uno de los mayores desafíos a resolver en el futuro. Es que el gobierno de Macri decidió financiar el "elevado déficit fiscal" a través de la emisión de deuda, y la dependencia que tiene del exterior se define como "vulnerabilidad".

La advertencia hacia el futuro no faltó, y la calficadora fue concreta. "Bajaríamos las calificaciones dentro de los próximos dos años si percibimos una capacidad política menor que la esperada para aprobar e implementar políticas que sostengan la estabilidad macroeconómica", siguió el comunicado, en una clara referencia a las reformas tributaria, laboral y previsional que busca impulsar Macri.

Y agregó: "Un incremento inesperado en la polarización política que pudiera bloquear o revertir la agenda de reformas del Gobierno y que afecte la implementación de las políticas económicas o una respuesta inadecuada ante acontecimientos externos adversos podría dar por resultado una baja de calificación".