La paradisíaca luna de miel de la colombiana Isabella Hellman y el británico Lewis Bennet marcaba el punto soñado de una relación afianzada. Se conocieron a través de internet, ya habían tenido una hija y se casaron tres meses antes. Sin embargo, en medio del viaje por el Caribe, el marido llamó a la Guardia Costera para reportar la desaparición de su esposa por un supuesto accidente del catamarán en el que paseaban.

La denuncia desató una intensa búsqueda de la mujer, que resultó infructuosa. Pero nueve meses después, el caso dio un giro: el FBI arrestó por homicidio al cónyuge, luego de la revelación de varios hechos que apuntan a su responsabilidad en el incidente.

El viaje era el primero que realizaban tras el nacimiento de su hija. La pareja realizaba un viaje de Cuba hacia Miami, pero cuando pasaba cerca de Bahamas la embarcación comenzó a llenarse de agua. Según el relato del británico, de 41 años, un fuerte impacto con un objeto desconocido le hizo perder la conciencia. Cuando despertó, no había rastro de su esposa.

Los investigadores determinaron que el daño sufrido por la embarcación había sido realizado desde el interior del barco. Además, dos escotillas estaban misteriosamente abiertas, un hecho inusual para un navegante con experiencia como Bennett.

Las dudas no terminaban allí. Según su testimonio inicial, el marido nunca gritó el nombre de su esposa, ni encendió una luz de emergencia para poder buscarla mejor, y no hizo un recorrido de la zona cuando se alejó en un bote salvavidas. Por si fuera poco, no activó su teléfono satelital, demorando el pedido de auxilio.

La búsqueda, realizada con helicópteros y embarcaciones, nunca dio resultados. Hasta ahora, no se conoce el paradero del cuerpo de Isabella.

A las pocas semanas, el cónyuge pidió que sea declarada muerta. Ello levantó ciertas suspicacias, ya que tal medida haría que el entonces viudo se quedaría con la totalidad de la propiedad comprada en Florida y las cuentas bancarias a su nombre. Ante las irregularidades del caso, un juez postergó la decisión y consideró necesario que Bennett testifique.

El 14 de febrero, la familia publicó en Facebook: "Hoy se cumplen 9 meses sin saber dónde estás, sin saber qué pasó contigo. Ha sido una situación dolorosa y horrible que ha cambiado nuestras vidas". El arresto de Bennett no cierra las heridas y por ahora no permite dar con el cuerpo de la mujer, pero podría arrojar más respuestas a tantas interrogantes que dejó su desaparición.