Santiago del Estero, Argentina | Domingo 25 de Julio del 2021
 
 

Por qué Argentina sigue teniendo 400 muertos en promedio por día, pese al avance de la vacunación


Qué edad tienen y dónde fallecen en el país las víctimas de la pandemia. Hay más de 3 millones de personas de 60 años que aún no recibieron la segunda dosis

 

La semana pasada Argentina se convirtió en uno de los 11 países en el mundo en superar los 100.000 muertos por COVID-19. Si bien 10 de esas naciones la superan en población, si se analiza la cantidad de nuevos fallecidos diarios por COVID-19 sobre una misma base poblacional, nuestro país está aún peor. Se ubica en cuarto lugar, con un promedio de 9 muertos diarios por cada millón de habitantes, detrás de Namibia, Túnez y Colombia.

Hace una semana, el promedio semanal de nuevos muertos diarios era de 380 y ayer fue de 386, lo que implica un aumento del 2%. No es un dato menor porque, entre el 26 de junio y el 9 de julio, ese valor venía en descenso, pero luego comenzó a estancarse con tendencia a la suba.

Demasiado poco para un país que entró ya casi de lleno en la dinámica electoral y cuya dirigencia actúa como si la pandemia empezara a quedar atrás, en medio de la disputa por el cierre de listas del sábado próximo. Los contagios, en los últimos siete días, descendieron apenas un 2%.

¿Por qué se mantiene una meseta alta de nuevos fallecidos por día? “Es muy difícil hacer un análisis preciso porque, aparentemente, hay retraso en la carga de las muertes. Nadie sabe si son las de ayer, las de hace una semana o de hace 15 días”, responde el médico infectólogo Eduardo López ante la consulta de Infobae. El retraso en la carga en el sistema Sistema Integrado de Información Sanitaria (SISA), que es responsabilidad de los distintos efectores en las jurisdicciones, muestra una foto que no refleja con precisión la situación actual.

Si bien el máximo número de muertos reportados por el Ministerio de Salud en un día fue de 745 el 18 de mayo, del análisis de la base de datos de esta cartera hecho por Infobae, surge que por fecha de fallecimiento real, el récord se registró el 31 de mayo con 615. Desde esa fecha, hasta ayer lunes, el descenso fue del 23%.

“Más allá de los déficit en la carga, el dato fehaciente es que la curva de fallecidos baja muy poco, sigue en una meseta alta”, advierte López. Y la explicación que da es multicausal. “Con la circulación de las nuevas cepas de mayor transmisibilidad, los que tienen factores de riesgo o comorbilidades por la edad, son más vulnerables una vez que se infectan. Y no hay que olvidarse del relajamiento en el comportamiento social”, señala este experto que integra el equipo que asesora al gobierno nacional, que insiste en que los cuidados deben mantenerse.

Asimismo, pone el énfasis en la importancia de la vacunación y la detección activa de casos positivos.