Santiago del Estero, Argentina | Sábado 16 de Enero del 2021
 
 

El único club santiagueño en el que jugó Diego lo despidió con profunda emoción


El Club Atlético Social Pinto carga una hermosa historia en sus espaldas que los convierte en un emblema en la provincia, ya que se convirtió en el único club santiagueño en el que jugó Diego Armando Maradona.

 

La historia es conocida y la narró Cesar Ganem a Noticias del Estero hace menos de un mes, cuando Maradona cumplió sus 60 años. Ese partido del 20 de diciembre de 1973 fue apasionante. Lo cierto es que el equipo de Pinto arrancó ganando, luego Los Cebollitas de Argentino Juniors, dirigidos por Francis Cornejo, lo dieron vuelta y sobre el final del juego, los santiagueños lo empataron. Fue 2-2, en consecuencia, se tuvo que definir por penales. Y el arquerito Julio Cancina le atajó un penal al Pelusa. Pero no fue el único de su equipo que falló, y los santiagueños dieron el batacazo.

Hoy, esta institución se sumó al homenaje en memoria de Maradona y, a las 10 de la noche, encendieron sus luces y aplaudieron al cielo, hecho que se convirtió en un momento emotivo y colmó las rede de la ciudad.

En la oportunidad, aquel niño que lo alentó cuando perdieron el partido, anécdota que luego fue recordada por el mismo Maradona en su libro, César Ganem, se mostró sumamente conmovido con la noticia de su muerte. “Día triste, doloroso, cuántos recuerdos, alegrías, cuánto talento y coraje en una persona. Para nos, los futboleros, único e inigualable…para nuestro país, un embajador, conocido en todo el mundo, personaje especial, sin semejanza, auténtico, honesto hasta con su persona, jugador al límite en las canchas y en la vida…abrazo eterno….ojalá encuentres la misma paz donde estés, que la que tenías cuando estabas frente al arquero rival. Te vamos a extrañar”, publicó a en sus redes sociales.

En diálogo con Télam, detalló que “es un día muy triste. Los argentinos no tuvimos dimensión de lo que Diego es, para mí sin dudas fue nuestra escarapela ante el mundo”. Y prefirió recordarlo en sus tiempos de futbolista: “Tenía una personalidad avasallante, era difícil, pero como amigo o compañero era muy bueno”.

Los días de estadía de Maradona en Santiago del Estero fueron divertidos, recordó Ganem, al indicar que “estaban todos en la casa de mi familia, había un salón grande con colchones para todos y había una habitación en donde dormía mi abuela; y en un momento, ellos salieron, cerraron el candado y me la dejaron encerrada a la vieja”.

“Tenía esas cosas Diego, esa chispa que lo hacía increíblemente humano y especial”, rememoró.

“La última vez que lo vi fue en Tucumán cuando él estaba jugando en Argentinos, le mandé un mensajito con un mozo en un hotel en Tucumán y a los 15 minutos yo estaba en su habitación charlando, me preguntaba si necesitaba entradas y le dije que ya habíamos sacado. Fue muy lindo”, aseguró.