Santiago del Estero, Argentina | Domingo 15 de Septiembre del 2019
 
 

Por qué el 21 de septiembre será una fecha clave para el dólar


Ese día vencen casi $25.000 millones de bonos que no fueron "reperfilados". Casi todo está en manos de inversores extranjeros que buscarían dolarizarse.

 

El control de cambios tendrá que sortear algunos escollos para llegar intacto al 10 de diciembre. El más relevante tiene que ver con los vencimientos de títulos en pesos que vencen desde ahora hasta esa fecha. Según estimaciones de mercado, en total se estarán volcando unos $160.000 millones, que en buena parte podrían ser utilizados para comprar dólares (2.600 millones al cambio del contado con liqui). Esto podría aumentar la brecha entre el dólar oficial y el que surge del mercado "libre", es decir en el que no hay restricciones cambiarias.

Según un detallado informe realizado por Consultatio Asset Management, el vencimiento más cercano ocurre el 21 de septiembre. Ese día el Tesoro deberá pagar intereses del Bono de Política Monetaria (Bopomo 2020) por unos $24.600 millones, es decir el equivalente a USD 410 millones. Una parte sustancial de este título está en manos de inversores extranjeros, que seguramente buscarán comprar dólares y sacarlos del mercado local, lo que generaría más presión sobre el "Contado con Liquidación".

El control cambiario -según la implementación que llevó adelante el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza– permite al público comprar hasta USD 10.000 por mes para atesoramiento, como también comprar divisas para viajar al exterior o usar la tarjeta para pagos en dólares. Pero para las empresas e inversores institucionales es mucho más restrictivo: sólo pueden acceder a dólares oficiales para operaciones de comercio exterior o para pagar deuda en divisas. Sin embargo, las "personas jurídicas" que quieran atesorar dólares o girarlos al exterior no podrán acceder al mercado cambiario.

La vía formal que tienen para hacerse de dólares es vía compraventa de bonos o acciones. Ese tipo de cambio implícito en una transacción de estas características se ubica en alrededor de USD 62, contra los USD 56 del mercado mayorista, es decir una brecha de aproximadamente el 10,7%. El consenso es que esta brecha es la más "razonable" en el actual esquema de control cambiario, pero al mismo tiempo existe el peligro de que se agrande a medida que el Tesoro libere más cantidad de pesos por próximos vencimientos.