Santiago del Estero, Argentina | Viernes 06 de Diciembre del 2019
 
 

Empresas paralizan la entrega de productos a los súper


En prevención por otro aumento del dólar.

 

Lo que era previsible: distintas empresas tomaron la decisión de suspender hasta nuevo aviso la entrega de productos a las cadenas de supermercados y mayoristas, en reacción a la explosión en la cotización del dólar.

La novedad forma parte de un menú “ultra defensivo” de parte de las empresas que no quieren rematar sus stocks a precios bajos, en medio de la trepada del tipo de cambio, que en la mañana de ayer superó los $ 60 en la mayoría de los bancos líderes y que luego tuvo una ligera retracción, hasta los $ 57,30, señaló el sitio iProfesional.com

En la lista se incluyen fabricantes de alimentos y la industria papelera, pero también -y sobre todo- importadoras.

 

Las principales fábricas alimenticias anunciaron, también, remarcaciones del 10% en promedio. Incluyeron en ese movimiento a los precios de productos de la canasta básica, como fideos, aceites y harinas. Las novedades se conocieron -en algunos casos vía mail y en otros, directamente, a través de llamados telefónicos- a medida que avanzó la mañana y, con ella, la cotización del dólar llegaba a escalar el 30%.

Hubo empresas de varios rubros que decidieron frenar las operaciones, como si hubiese comenzado un feriado largo y sin fecha de normalización. Alimenticias, constructoras, servicios y cadenas de electrodomésticos forman parte de los distintos sectores que se plegaron a las decisiones extremas.

Entre las grandes industrias que suspendieron las entregas figura Unilever (cuya división alimentos elabora sopas, caldos, mayonesas y mostaza). También incluye a la Papelera Samseng, la principal fabricante de papel higiénico, servilletas y rollos. También en el sector de materiales para la construcción hubo suspensiones de ventas hasta que se despeje la incertidumbre respecto del tipo de cambio.

Lo mismo sucede con las importadoras, en su mayoría con productos enlatados, como las frutas y los pescados. Todo comenzó bien temprano. Empresas de primera línea, fabricantes de alimentos, pero también algunas lácteas de mediano porte, y hasta distribuidoras de materiales para la construcción, empezaron a intercambiar correos electrónicos con la advertencia que se suspendía la entrega de productos. “No podemos cumplir con el pedido acordado. El mercado se quedó sin precios. Volvemos a hablar mañana (martes) o pasado para ver cómo evolucionan las cosas”, describió un gerente de una reconocida aceitera, en un audio que le hizo llegar a un comerciante mayorista. “No hay precio”. “No tenemos armada la nueva lista y no hay entregas”. “Nos quedamos sin stock”. “Estamos en plena reestructuración”, fueron algunas de las frases usadas.