Santiago del Estero, Argentina | Martes 16 de Julio del 2019
 
 

Nicolás Dujovne recibió un nuevo apoyo del FMI en medio de la inquietud por la inflación


El ministro de Hacienda se reunió en Washington con David Lipton, segundo de Christine Lagarde, en el contexto de la reunión de Primavera del Fondo Monetario Internacional.

 

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, recibió hoy del número dos del Fondo Monetario Internacional, David Lipton, un firme respaldo a su plan de estabilización macroeconómica y reducción de las "vulnerabilidades" de la economía argentina.

Dujovne conversó con Lipton en el marco de las Reuniones de Primavera del FMI y el Banco Mundial, esta semana en la capital norteamericana. Según indicó luego el organismo multilateral, abordaron los avances del plan económico, que el FMI consideró "importantes", y el segundo de Christine Lagarde "reiteró su apoyo" a las medidas adoptadas para estabilizar las variables y para "alcanzar el déficit cero en 2019".

Lipton también elogió los esfuerzos del Gobierno por "proteger a los más vulnerables", según se indicó. No hubo mención en el comunicado a los frentes de la economía que inquietan a los funcionarios del Fondo. No hubo foto. Además, Dujovne dialogó con el ministro de Economía de Brasil, Paulo Guedes.

Un día antes se había reunido con Lipton el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, que está también en Washington junto con su segundo, Gustavo Cañonero. Entre otras cosas hablaron del marco general de la política monetaria en el año electoral, pero tampoco trascendieron detalles.

Tres preocupaciones principales asomaron sin embargo en todas las reuniones que el equipo económico mantuvo en esta semana frenética, tanto con los funcionarios del FMI y con inversores en la capital norteamericana: inflación, dólar y Cristina Kirchner.

Esto es, las dificultades del Gobierno para bajar la inflación, la necesidad de contener las presiones cambiarias, que todos coinciden irán creciendo a medida que el calendario se acerque a octubre, y el horizonte electoral de la Argentina, que en Washington es observado como una divisoria de aguas para la continuidad de la política económica, incluido el acuerdo con el Fondo tal como hoy está redactado.