Santiago del Estero, Argentina | Martes 11 de Diciembre del 2018
 
 

En Argentina, seis de cada 10 niños sufren privaciones a sus derechos


Unicef estima que el 48% de los menores son pobres, pero un estudio del Observatorio de la Deuda Social de la UCA es aún más dramático.

 

En el país, al menos ocho millones de niños están privados de algún derecho. Para tomar dimensión de la magnitud de la pobreza infantil: seis de cada 10 chicos sufren algún tipo de vulneración. Así lo advierte el último informe del Observatorio de la Deuda Social, que muestra incluso una realidad mucho más dramática que la expresada ayer en un documento por Unicef, respecto de que el 48% de los niños son pobres.

La investigación del ODS de la Universidad Católica Argentina muestra resultados lapidarios, porque detrás de cada número o porcentaje hay algún niño que padece falta de alimentación, carece de una vivienda digna, presenta problemas con el acceso a la salud o ni siquiera va a la escuela. De manera sintética, el estudio refleja que entre el 2016 y el 2017 la pobreza infantil pasó del 60,4% al 62,5%; es decir, creció un 2,1%. Pero la cifra, según admite Ianina Tuñon, coordinadora del estudio, puede aumentar al finalizar 2018, en consonancia con el incremento de la pobreza producto de la crisis económica por la que atraviesa la Argentina. El precedente que sustenta esa posibilidad se vio en el último trimestre de 2017, cuando las privaciones en los menores de edad (0 a 17 años) alcanzó al 65%.

Para medir la pobreza, la UCA parte de un muestreo multidimensional que evalúa otras variables de impacto en los niños. Así, uno de cada 10 niños reside en hogares vulnerables en cuanto al acceso a los alimentos. Cuando se avalúa el derecho al saneamiento, el informe estima que en 2017 el 24,7% de la infancia carece de acceso al agua de red y/o de inodoro con descarga en el interior de su vivienda (7% carece tanto de agua de red como de inodoro). Y en cuanto a la vivienda, el documento precisa que un 30,2% de niños/as y adolescentes reside en viviendas precarias en términos de los materiales de su construcción. Respecto del derecho a la salud, en 2017 esto afectó a un 23,3% de la población infantil.

La primera infancia también fue medida, y presenta que en los primeros años de vida (0-3 años), alrededor de un 17% de los niños/as se encuentra en situación de vulnerabilidad emocional e intelectual. Es decir, sin acceso al derecho a la estimulación.

"En el derecho a la educación medido en chicos de 4 a 17 años, se estima que el 19% de los chicos/as, en 2017, registra privaciones en el espacio de la educación", sostiene el documento. Asimismo, las privaciones en el acceso a tecnologías de la información rondan el 19,5%. "La brecha de desigualdad en el acceso a la información es significativa y persistente en su evolución en el tiempo", señaló el trabajo.

Los detalles

Tuñón, docente e investigadora y coordinadora del documento, precisó la gravedad de los resultados. "Los indicadores hablan de derechos que el Estado argentino debería garantizar. Hace años deberíamos tener un defensor de los derechos del niño. Es una figura importante cuando tenemos esta incidencia de la pobreza y no hay una voz que exija los derechos del niño", argumentó. 

"La pobreza se mide por ingresos. Cuando considerás otras dimensiones de derechos humanos como viviendas, saneamiento, educación o salud, nos da que seis de cada 10 niños están afectados. Son dos índices diferentes", aclaró. 

El trabajo infantil es otra de las preocupaciones. "Es una problemática muy grave. Estas son encuestas urbanas, por lo tanto la información sobre poblaciones rurales queda casi invisibilizada. El hambre en la Argentina, claramente, no está erradicado", expuso.