Santiago del Estero, Argentina | Martes 11 de Diciembre del 2018
 
 

Fingió su muerte, estafó al seguro pero no irá a la cárcel: la causa prescribió


La aseguradora pudo comprobar que Leites Dos Santos en realidad no había muerto ahogado en el río Uruguay en 2011 sino que vivía en la ciudad brasileña de Curitiba.

 

Ariel Leites Dos Santos, el hombre que fingió su muerte para poder cobrar un seguro y se fue a vivir a Brasil para ocultarse, no será juzgado porque la Justicia decidió cerrar la causa porque prescribió. El dictamen beneficia también a la esposa y un ex socio, quienes fueron acusados de tentativa de estafa.

Todo se descubrió en enero de 2015, cuatro años después de su presunto fallecimiento, cuando una empresa aseguradora pudo comprobar que Leites Dos Santos en realidad no había muerto ahogado en el río Uruguay en 2011 sino que vivía en la ciudad brasileña de Curitiba, donde además se convirtió en un exitoso comerciante informático.

Tras ser descubierto, el hombre -que residía en Oberá- admitió lo que hizo y contó que sólo seis meses después de su desaparición comenzó los tramites legales para radicarse en suelo brasileño y que después de dos años obtuvo la residencia permanente. En entrevistas que le hicieron medios locales y ante la Justicia dijo que tuvo que desaparecer por seguridad propia y de su familia. De acuerdo con la investigación, el hombre se dedicaba al comercio entre las localidades de Leandro N. Alem y Oberá, pero una serie de malas inversiones lo obligaron a contraer importantes deudas. Como no pudo hacerles frente, fingió su muerte.

En una primera etapa los tres fueron imputados y abonaron una caución de 100.000 pesos para obtener la eximición de prisión. Además, fueron obligados a presentarse cada 15 días en sede judicial. Pero la causa se estancó en la instancia probatoria y nunca fue elevada a juicio. Finalmente, a mediados del mes pasado, la jueza Alba Kunzmann de Gauchat, titular del Juzgado de Instrucción 1 de Oberá, sobreseyó a los acusados.

Leites Dos Santos desapareció el domingo 2 de enero de 2011 en el río Uruguay, en Puerto Sánchez. La búsqueda de las fuerzas de seguridad se extendió por casi 100 kilómetros pero nunca fue hallado. "Fue un día muy difícil para mí, pero no tenía otra opción para proteger mi vida y la de mis seres queridos", dijo en aquel momento. Pasaron años hasta que comenzaron a trascender imágenes de él en Facebook disfrutando de su nueva vida en Brasil y la empresa aseguradora, con el material y otras pruebas, lo denunció.