Si bien habían sido invitados a la comida los cinco miembros del máximo tribunal, solo el presidente y la vice del cuerpo aceptaron el convite. Ricardo LorenzettiCarlos MaquedaHoracio Rosatti respetan la investidura presidencial y acuden habitualmente a los actos oficiales a los cuales los convocan, pero en esta oportunidad no vieron con buenos ojos que en la mesa estén sentados dos de los principales lobbistas que tiene el gobierno en los tribunales. 

La Corte junto a Macri, recientemente en la cumbre del J20

Con esta foto, Ronsenkrantz y Highton de Nolasco reafirmarán el perfil que forjaron en las últimas semanas como los dos ministros de la Corte más afines al Poder Ejecutivo. Juntos lideraron la jugada para remover a Lorenzetti de la presidencia del máximo tribunal y se los señala como los responsables de dilatar sentencias que podrían complicar el ajuste que promueve el Poder Ejecutivo para cumplir con las pautas del Fondo Monetario Internacional y lograr el ansiado déficit cero.

La Cámara de la Seguridad Social ya le dio la razón: debería percibir un 31% más de lo que le ofrece la Anses con la polémica Reparación Histórica. Pero el gobierno apeló y falta la firma de Rosenkrantz y Highton de Nolasco para destrabar la cuestión.  Por estas y otras actitudes, al presidente y a la vice del principal tribunal de justicia del país ya los bautizaron como "la pareja oficialista" en el cuarto piso de Tribunales. 

En la negativa de Lorenzetti, Maqueda y Rosatti al almuerzo hay también una cuestión de forma: en una acordada de 2004 se dispuso que cuando una parte que está litigando en la Corte solicita una audiencia, del encuentro debe participar también la contraparte. El Estado Nacional no sólo interviene en el caso Blanco: hay diversos trámites en los cuales es parte interesada.