Santiago del Estero, Argentina | Martes 22 de Mayo del 2018
 
 

Rodrigo nacio con Sindrome de Down y desde hacie tiempo tiene su propio emprendimiento de bombones


Su mama festejo en las redes sociales el aniversario de la empresa de su hijo.

 

Con mucho amor y esfuerzo se pueden lograr grandes cosas y superar las adversidades que aparecen en el juego de la vida. Y eso es lo que hizo Rodrigo Villagra. “Chody” –como sus amigos lo conocen- es maestro pastelero y se dedica a hacer bombones. Tiene 22 años y síndrome de Down y hoy, luego de saltar varias barreras e instalarse en el mercado tucumano, festeja el segundo aniversario de la empresa que fundó junto a su mamá: “ChodyBom”.

“¿Quién le va a comprar bombones a un chico con Síndrome de Down?”, le preguntó una conocida a su madre, Liliana María Cassina, alguna vez. El joven pastelero se recibió en 2015 y aprovechó la Pascua siguiente para vender sus primeras creaciones.

Basta con entrar a la casa para sentir el aroma dulzón de los postres. La imagen de él parado en la cocina, luciendo el delantal y el gorro de chef y con los guantes de látex puestos (para no marcar los bombones), es la que recordamos de “Chody”, de la última vez que lo visitamos.

¿Qué tienen de distinto sus bombones? “Mucho amor, de acá”, responde el joven pastelero señalándose el corazón. Rodrigo tiene fan page y cuenta de Instagram por la que sus clientes se comunican con él para encargarle chocolates en cualquier momento del año.

“Mis bombones son amor”, confiesa y asegura que prepara sus bombones con tanta dedicación porque sabe que sus clientes los compran para entregárselos a alguien especial. 

Hoy en el día del síndrome de Down, "Rodri" representa un ejemplo para muchos chicos, jóvenes y grandes que sueñan con ser incluidos, salir adelante y luchar por sus sueños como cualquier otro.