Santiago del Estero, Argentina | Domingo 18 de Febrero del 2018
 
 

"Gen del divorcio": las parejas que se separan no lo harian por su historia familiar


Un revolucionario estudio sueco descubri? que la ruptura de la pareja podr?a estar relacionada a la carga genetica y no dependeria del ambiente en el que se crecio. Por que las personas adoptadas tuvieron un rol crucial en estas conclusiones

 

Hasta el momento las estadísticas científicas eran claras, diferentes estudios demostraron que la mayoría de los parejas que se divorcian provienen de hogares con padres separados.

Un estudio realizado por la Virginia Commonwealth University (VCU) y la Universidad de Lund, Suecia, descubrió que los factores genéticos podrían ser la principal explicación de la tendencia al divorcio.

Para llegar a esta conclusión analizaron los registros suecos de la población y encontraron que las personas que fueron adoptadas tienen un comportamiento similar a los de sus padres biológicos y no a los adoptivos.

"Estábamos tratando de responder a la pregunta básica: '¿Por qué el divorcio se da en las familias?'", dijo la coautora del estudio, la doctora Jessica Salvatore, profesora asistente en el Colegio de Humanidades y Ciencias de VCU.

"En la actualidad, la mayor parte de las pruebas sobre por qué el divorcio se ejecuta en las familias apunta a la idea de que crecer con los padres divorciados debilita el compromiso y las habilidades interpersonales necesarias para el matrimonio".

"A través de una serie de programas que utilizan datos del registro nacional sueco, encontramos evidencia consistente de que los factores genéticos explicaban principalmente la transmisión intergeneracional del divorcio", agregó.

Los investigadores aseguraron que la narrativa de la literatura de divorcio predominante sugiere que los hijos de padres divorciados son más propensos a repetir esta experiencia, debido a que los niños crecen interiorizados en un tipo de comportamiento que luego repiten en sus propias relaciones.

"Nuestros resultados contradicen eso, lo que sugiere que los factores genéticos son más importantes", dijo la científica.

Los resultados del estudio, que será publicado en un próximo número Journal Psychological Science, sugieren que podría ser útil para los terapeutas que trabajan con parejas en crisis apuntar a algunos de los rasgos de personalidad más básicos que investigaciones anteriores ya demarcaron como genéticamente vinculados al divorcio: como altos niveles de emotividad negativa y bajos niveles de restricción, entre otros.

"Por esta razón, centrarse en el aumento del compromiso o el fortalecimiento de las habilidades interpersonales puede no ser un buen uso del tiempo para un terapeuta que trabaja con una pareja en dificultades", comentó Salvatore.