Santiago del Estero, Argentina | Domingo 19 de Agosto del 2018
 
 

El 6% de los argentinos, en especial niños, padecen asma


La enfermedad puede empeorar si no es tratada a tiempo. Ayuda la vacuna contra la gripe

 

Es la enfermedad crónica más común entre los niños. El asma ataca a 900.000 argentinos (casi el 6% de la población), según la primera Encuesta Nacional de Prevalencia de Asma, realizada por el Ministerio de Salud de la Nación. Cuando la persona asmática no es diagnosticada ni medicada a tiempo su calidad de vida se deteriora e incluso en casos extremos puede ponerla en riesgo.

El asma es una enfermedad con períodos en los que el paciente se siente bien y no tiene síntomas, alternados con momentos denominados exacerbaciones o crisis asmáticas en donde la afección se hace presente.

En la actualidad, hay unos 235 millones de personas en el mundo con asma. En tanto, la mortalidad por asma ha disminuido en las últimas tres décadas gracias a los adelantos terapéuticos actuales. No obstante, según la Organización Mundial de la Salud, en 2015 fallecieron 383.000 personas por esa causa en su mayoría adultos mayores. En nuestro país en ese mismo año, murieron 44 personas según los registros del Boletín del Ministerio de Salud de la Nación. Se considera que eran muertes evitables porque el paciente tiene un control total de la enfermedad.

Los ataques asmáticos se dan con mayor frecuencia en invierno y en primavera.

Síntomas: el asma se manifiesta con síntomas como: falta de aire, sensación de “pecho cerrado”, fatiga, tos y, muchas veces, respiración ruidosa, que produce sonidos similares a silbidos y/o ronquidos.

En el mecanismo por el cual se producen los síntomas, están implicados tanto el espasmo (contracción) del músculo bronquial como la inflamación de la mucosa respiratoria. Ambos provocan la reducción del diámetro de las vías respiratorias con obstrucción al flujo del aire y dificultad para respirar, situación que se conoce como broncoespasmo, en la cual se cierran los bronquios.

El diagnóstico: Para diagnosticar el asma se realiza un interrogatorio, un examen físico y un estudio respiratorio llamado espirometría que no genera ninguna incomodidad al paciente y sirve tanto para el diagnóstico como para el seguimiento de la evolución y respuesta al tratamiento.

Ejercicio físico: Ante la pregunta de si un niño o un adulto pueden realizar ejercicio físico o deportes, la respuesta es sí. “Si bien la actividad puede desencadenar una crisis asmática, no debe ser evitado porque produce un importante efecto benéfico en el asmático al fortalecer el aparato respiratorio y cardiovascular. El médico debe indicar cuál es la mejor forma de realizar la actividad física, compatible con su problema de salud”, explica el doctor Dionisio Leonardo Der Jachadurian, de la Clínica Zabala de Buenos Aires. Se recomienda la vacunación contra la gripe y la neumonía, para evitar complicaciones.