El estrés es ese conjunto de reacciones del cuerpo frente a desafíos o demandas. Se trata de un proceso natural que responde a nuestra necesidad de adaptarnos al entorno.

Al contrario de lo que muchos creen, existe un tipo de estrés que es positivo y se produce en pequeños episodios, como por ejemplo cuando te ayuda a evitar determinado peligro o a cumplir con una fecha límite. Sin embargo, se vuelve perjudicial para la salud cuando es muy intenso o se incrementa a lo largo del tiempo.

 

"El estrés puede causar tipos de síntomas físicos y emocionales. En algunos casos, es posible que uno no se de cuenta de que esos síntomas son ocasionados por el estrés", explicó a Infobae el doctor Alejandro Deviggiano, Coordinador del Departamento de Estudios Cardiovasculares no Invasivos de Diagnóstico Maipú.

Y señaló algunos de los signos más frecuentes:

-Emociones: depresión o ansiedad, irritabilidad, miedo.
-Pensamientos: excesivo temor al fracaso, excesiva autocrítica, olvidos, dificultad para concentrarse.
-Conductas: trato brusco hacia los demás, incremento del consumo de tabaco, alcohol y otras drogas.
-Cambios físicos: tensión muscular, manos frías o sudorosas, insomnio, dolores de cabeza, indigestión.

Es importante tener en cuenta que el estrés constante puede tensionar tu corazón de varias maneras; incrementando los valores de colesterol y los triglicéridos en la sangre y aumentando la presión arterial. Además, el estrés extremo puede hacer que tu corazón palpite fuera de ritmo.
Conocer los distintos tipos de estrés es necesario para saber cuándo hay que actuar para remediarlo:

-El estrés agudo: se trata de la forma de estrés más común. Surge de las exigencias que nos imponemos nosotros mismos o los demás. Ocurre en períodos cortos debido por lo general a una causa pasajera, como un viaje, un examen o un cambio de trabajo. En pequeñas dosis puede ser positivo pero en dosis más elevadas puede afectar nuestra salud provocando dolores musculares, problemas estomacales e intestinales, sobreexcitación pasajera, dolores de cabeza y agotamiento.

-El estrés crónico: es el tipo de estrés más agotador y desgastante. Tiene lugar cuando uno no encuentra salida a un problema o situación que lo deprime. Es producto, por ejemplo, de un trabajo o carrera no deseada, problemas de dinero o un matrimonio infeliz. A diferencia del estrés agudo, éste se presenta una y otra vez de forma repetida a lo largo del tiempo. Produce desgaste físico y psicológico, que puede desencadenar en depresión, crisis nerviosa e incluso un ataque cardíaco.