Santiago del Estero, Argentina | Domingo 25 de Agosto del 2019
 
 

Cómo, cuándo y con qué lavarse las manos para matar bacterias


Higienizarse de una forma y con una frecuencia adecuadas sigue siendo una cuestión pendiente.

 

Sabés la importancia de lavarte las manos con frecuencia. Pero pocos saben lavárselas correctamente: cómo, cuándo y, sobre todo, con qué. Esn la parte del cuerpo que más frecuentemente entra en contacto con el resto del mundo: desde que las manos son manos (millones de años ya, cuando todavía nos parecíamos mucho más a los monos que al hombre del siglo XXI), con ellas agarramos objetos, acariciamos, nos sostenemos, nos alimentamos, nos higienizamos, nos defendemos... y las sumergimos a cada segundo en la inmensidad del mundo de las bacterias.

Sin embargo, la conciencia de la importancia del lavado es reciente. “El descubrimiento del lavado de las manos como una medida higiénica capaz de eliminar los microorganismos ocurrió en la primera mitad del siglo XIX. La observación cuidadosa, el análisis y la asociación de hechos realizados por eminentes científicos, que convivieron con la muerte de la mayoría de los enfermos hospitalizados a causa de la infección, permitió comprender que las manos de los médicos podían portar partículas que enfermaban a los pacientes”, relatan Edelis Padrón, Félix Companioni Landín y Sol A. Rosales Reyes, de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, en un trabajo publicado en la Revista Cubana de Estomatología.

“Es triste constatar que en pleno siglo XXI la necesidad del lavado de las manos con una forma y frecuencia adecuadas sigue siendo un problema pendiente tanto en los ambientes domésticos como en los servicios de salud a nivel mundial”, añaden.

Hoy suele verse en las series de TV los prolongados rituales de lavado de manos de los cirujanos; pero también se han viralizado videos que muestran una cadena de “desparramo” de bacterias dentro mismo de los hospitales por falta de cuidado.

En casa las cosas no suelen ser muy diferentes: ¿estás seguro de que los chicos se lavan (bien) las manos cuando salen del baño?, ¿te lavás las tuyas antes de cocinar o de servir la comida, o después de acariciar a tu perro o de cambiar pañales?, ¿y después de sacar la basura?

Cómo hacerlo bien

Lo mejor es usar jabón común y poca agua tibia (sólo la suficiente para generar mucha espuma), y refregártelas vigorosamente, palma contra palma, durante 20 segundos mínimo, y luego todas las otras superficies: el dorso de las manos, las muñecas, los espacios entre los dedos y el espacio alrededor y debajo de las uñas, aconsejan investigadores y especialistas de la Mayo Medical School. Luego, secátelas bien.

Si estás en un baño público, utilizá toallita de papel para cerrar la canilla, porque esta también puede albergar gérmenes.

Jabones antibacterianos

Ya hace un par de años, se desaconseja el uso de estos que anuncian protección contra el 99% de las bacterias. Por un lado, porque según investigaciones publicadas ya en 2017 en el Oxford Journal of Infectious Disease, no se ha demostrado que sean más eficaces que los jabones comunes.

Por el otro, porque pueden propiciar resistencia antibcateriana (es decir, bacterias resistentes a cualquier antibiótico), uno de los grandes problemas actuales para la salud pública, destaca el comunicado de la Mayo Medical School.

“Esos avisos del tipo ‘para cuidar a tus hijos’ son de carácter comercial, no tienen respaldo científico. En las casas lo mejor es usar agua y jabón. Los antisépticos o antibacterianos pueden causar alergias, asma, etc., y, lo peor, no protegen”, había advertido ya en 2008 a “Clarín” la infectóloga Alejandra Valledor, del Hospital Italiano. Pero, las góndolas de supermercados y de farmacias siguen pobladas de promesas de esterilidad.