Santiago del Estero, Argentina | Martes 20 de Noviembre del 2018
 
 

Adoptar una mascota en la tercera edad mejora la calidad de vida


Estudios demuestran que la compañía de un perro o un gato en esta etapa de la vida contribuye al bienestar físico y psíquico de las personas.

 

Hace 17 años Lili Salene y su hermana Ana María decidieron abrir un local de venta de accesorios para mascotas en el centro tucumano. Muchos las miraban con sorpresa y les decían que se estaban arriesgando demasiado. Pero ellas tuvieron fe. Veían que en otros países los perros y gatos se convertían en grandes compañías para las personas, especialmente en la tercera edad y pensaban que tarde o temprano eso ocurriría también en nuestra provincia. El tiempo les dio la razón. Hoy en su negocio cuentan con un montón de clientes que viven solos y tratan a sus animales como si fueran hijos.

“Desde que tengo a Luli nunca más me sentí sola. Voy con ella a todas partes; es mi gran compañía”, cuenta Amparo Maidana, de 67 años. Vive en un departamento céntrico desde que quedó viuda. “Al principio, cuando me mudé, estaba triste. Mi hija me dio la idea y así fue que adopté esta caniche. ¡Ella ahora es mi vida! Le hago comida casera, la llevo a la peluquería, todos los días la saco a pasear. Me mantiene muy activa”, describe la mujer, mientras termina de elegir las golosinas que le llevará a “su bebé”.

Como Amparo, cada vez son más las personas de la tercera edad que viven acompañadas por gatos o perros. Que se sienten menos solas de esta manera no es un decir únicamente. La ciencia acaba de probarlo: adoptar una mascota mejora la calidad de vida de los adultos mayores.

Según un estudio elaborado por el departamento de psiquiatría de la Universidad de Rochester Medical Center, mediante el cual se buscó describir la asociación entre la tenencia de una mascota y el sentimiento de soledad que aparece en los adultos mayores, se detectó que los pacientes que vivían con sus perros o gatos tenían en promedio un 36% menos de esta sensación que aquellos que no poseían un animal de compañía. En consecuencia, los especialistas concluyeron que, además de estos beneficios, también existe una disminución de las secuelas que estos sentimientos traen aparejados, como los problemas cardiovasculares y la depresión.

Este beneficio es aún más evidente en las mujeres, quienes -según el Hospital General de Massachusetts- manifiestan una mayor empatía con los animales. Un estudio reveló que al ver fotos de sus hijos o de sus perros, las mujeres analizadas presentaron actividades cerebrales muy similares.

El aumento en la esperanza de vida les ha traído mucho disfrute a los adultos mayores. Sin embargo, en algunos casos esta etapa trae aparejados sentimientos de soledad, improductividad y aburrimiento que pueden ser disminuidos con el acompañamiento de una mascota.

La psicóloga Yanet Romero, que realizó una investigación sobre la relación entre el apego humano-mascota y el sentimiento de soledad en adultos mayores, llegó a esta conclusión después de entrevistar a 152 mayores de 65 años: es más grande el sentimiento de soledad en aquellos adultos mayores que viven solos que en quienes conviven con una mascota.

En su trabajo, que fue dirigido por la licenciada Alejandra Fuentes Cuiñas, habla de varios estudios que han demostrado la capacidad de los animales para proporcionar una protección contra la soledad, al convertirse en un apoyo sumamente importante en los momentos difíciles. También tienen la capacidad de mantener un nivel de actividad en las personas.

Aunque las mascotas no son la solución a los problemas asociados al envejecimiento, hay ciertas áreas en las que los animales constituyen un fuerte beneficio para los ancianos, destacó en su investigación Romero. Detalló que los roles de una mascota pueden incluir compañía, requerimiento de atención, ejercicio y seguridad.

“La presencia de mascotas mitiga el sentimiento de soledad estimulando tanto las actividades físicas como psicológicas que promueven sentimientos de responsabilidad, plenitud, alegría y satisfacción”, precisó.