Santiago del Estero, Argentina | Martes 20 de Noviembre del 2018
 
 

Un ataque de ACV mata 2 millones de neuronas por minuto


Los ataques cerebrovasculares son la segunda causa de muerte en Argentina y la primera causa de discapacidad permanente en adultos. En su Día Mundial, expertos afirman que el 90% de los casos se asocia a factores de riesgo controlables y tratables

 

Los manuales de medicina definen al Ataque o Accidente Cerebrovascular (ACV), también llamado Enfermedad Vascular Cerebral (EVC), como una enfermedad cardiovascular que afecta los vasos sanguíneos que suministran sangre al cerebro. Ocurre cuando estos vasos, que conducen oxígeno al cerebro, se rompen o se obstruyen por una embolia sanguínea o una trombosis. Como consecuencia, parte del cerebro no recibe flujo.

Las células cerebrales afectadas no pueden funcionar por la falta de oxígeno y mueren. Lo mismo sucede con la parte del cuerpo que ellas controlan.

"Una cosa es segura: nada es igual en la vida de un paciente después de que lo experimenta. Actividades cotidianas como comer, hablar y caminar pueden convertirse en verdaderos desafíos, y aunque la ciencia hizo importantes avances en materia de neurorehabilitación para el tratamiento de quienes padecieron un ACV, la detección a tiempo y la pronta atención médica siguen siendo una de las claves para reducir considerablemente las posibilidades de muerte y discapacidad", explicó a Infobae el doctor Máximo Zimerman, jefe de la Clínica de ACV y de la Clínica de Neurorehabilitación de INECO.

Los ataques cerebrovasculares son la segunda causa de muerte en Argentina y la primera causa de discapacidad permanente en adultos. Tiene una incidencia cercana a 126.000 casos al año en el país, lo que significa que ocurre un ACV cada 4 minutos. El dato oficial que se desprende de la cartera de Salud nacional es que en la Argentina mueren 18 mil personas por año a causa de un ACV.

Los ataques cerebrovasculares, en las últimas décadas, tuvieron un avance muy notorio. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), 15 millones de personas sufren un ACV por año. De esos, 5 millones mueren y otros 5 millones quedan con una discapacidad permanente. Se calcula que el 25% de los ACV mundiales se producen en menores de 65 años y que los casos de pacientes jóvenes que los sufren se encuentran en incremento.

"El cerebro tiene aproximadamente 120 millones de neuronas y en situación de ACV se pierden casi 2 millones de neuronas por minuto. Esa persona, por hora no atendida, envejece casi 10 años", explicó el doctor Adolfo Savia, Jefe del Servicio de Urgencias del Sanatorio Anchorena.

"Por eso es muy importante que el paciente reconozca los principales síntomas del ACV, ya que el tiempo es determinante para que reciba atención médica oportuna. Entre más rápido solicite atención médica, mejor responderá a los tratamientos y aumentará las posibilidades de reincorporarse a su vida normal. Se trata de una patología ´tiempo-dependiente´, donde no es cuestión de aplicar más o nuevos medicamentos sino de aplicar rápidamente los procedimientos médicos necesarios para evitar la pérdida neuronal", agregó el médico emergentólogo.

Así, "la clave radica en reducir el tiempo de diagnóstico del paciente para decidir el mejor curso de acción y consecuentemente, mejorar la tasa de sobrevida y las probabilidades de recuperación", concluyó Savia, que recordó que "en el 70% de los casos el paciente se salva de la muerte, pero sus secuelas suelen ser severas".